martes, 20 de mayo de 2008

POR LAS RAMAS DE LOS SUEÑOS



Reflejada en el vacío de la noche,
cuando el color se asemeja tanto
a no estar vivo,
me asalta el contorno nítido de tu cuerpo.
Lo escalo desde los tobillos,
hiedra sedienta que te sube
y se ciñe a la espalda
en el baile sensual de la primavera.
Sumerjo bajo tus labios de savia
el sosiego ardiente de mi caminar rotundo,
bañando las raíces
en el beso de un tiempo sin horas.
Y me derramo en nuevos brotes
por tu cuello,
te rodeo,
me amarro,
te aprisiono,
hundo mi sed en ti.
Te bebo con las bocas que me faltan,
con las que me sobran,
sin poder escapar de la niebla
que nos tiene atrapados
en esa enredadera de sueños
donde ni tú ni yo somos.

21 comentarios:

ybris dijo...

¡Ay esos besos de tiempo sin horas!
¡Esa sed hundida en el cuerpo deseado!

Delicioso y bello.

Besos.

Neander dijo...

O donde sois m�s

Caperucito Lorca dijo...

Donde ni tú ni yo somos...

Mare mía. De último estás que echas humo. Que escribes mucho, y bien, quiero decir.

Besazo al cuello.

Víctor González dijo...

"El sosiego ardiente de mi caminar rotundo."
Vote su verso favorito.
Este derrocha bonomía. Apruebas con nota.
Besos muy literarios.

Rocío dijo...

Ybris,te agradezco que resaltes ese verso y ese beso en el que el tiempo no existe. Yo también me quedo con él.
Besos.

Sí, Neander,me gusta esa interpretación: en los sueños " donde sí somos" o "donde somos más". Gracias.

Querido Caperu, mmmmmmm, no me provoques, que soy vampira, jajaja. Un beso grande.


Gracias por tu aprobado, Víctor y más si es con nota. Besos.

Sunion30 dijo...

Hundes las raíces, asedias a los labios. Y estos labios dicen que la sensualidad, últimamente, es tu fuerte. Esos versos desgranan la fruta del árbol caída.
Un abrazo!

Anónimo dijo...

Dice Benjamín Prado, creo que citando a Lou Reed: "En nuestros sueños comienzan nuestras responsabilidades". Estoy de acuerdo. Buscando la verdad en la contradicción, como los presocráticos y/o los místicos, es hermoso apreciar que allá donde ni tú ni yo somos es donde precisamente más somos. Comparto contigo la identificación de erotismo y religión, esas dos caras de la misma moneda, esas dos ruedas de la misma bici. Curioseo un poco y descubro que eres profesora en Melilla. Comprendo ahora la utilización educativa del poema "Tiresias". Enhorabuena por el blog de tus niños y la complicidad que desprende.

P.D. Puesto que amas la poesía y lo clásico, una humilde recomendación: "Esto es mi cuerpo", de Juan Antonio González Iglesias. Editado en Visor. No sé si está agotado pero intenta dar con él. Tiene más libros pero este es el "más mejor". Verdadero aire fresco.

Óscar Borona

David Vegue dijo...

Perdón, amado, que cierto es, en nuestros sueños comienzan nuestras responsabilidades, pero qué cierto, esto que dijo (Al César lo que es del César, por aquello de los clásicos) Delmore Schwartz en 1938, y qué acierto que Lou Reed lo citara en su disco Magic and loss, y que acierto que Benjamín Prado lo escuchara y nos lo dijera, para gloria nuestra. Y dice Benjamín Prado, citando a Lou Reed: si cierras la puerta tal vez la noche dure para siempre. Por eso conviene que algunas puertas nunca conozcan qué es cerrarse: este blog, que devuelve al mar sus voces y a las voces su mar, González Iglesias, tú. Estas cosas que contribuyen al caos con más luz y que saben que sol y luciérnagas se completan como este segundo y la eternidad. Haz caso a Óscar, Rocío, tiene el defecto de tener siempre razón.

Rocío dijo...

Sunion, digo yo que será cosa de la primavera...
Besos

Rocío dijo...

Le haré caso, David, descuida. Lo que he leído de González Iglesias ha sido porque "las luciérnagas" me brillaron un endecasílabo suyo y lo busqué ("Contribuir al caos con más luz"), pero intentaré encontrar el libro que me dices,Óscar, u otro, en su defecto.
Gran realidad la de los sueños. Os dejo aquí un poema que ahora sueña con los ángeles:

DEIXIS EN FANTASMA

Aquello.
No eso.
Ni
-mucho menos- esto.
Aquello.
Lo que está en el umbral
de mi fortuna.
Nunca llamado, nunca
esperado siquiera;
sólo presencia que no ocupa espacio,
sombra o luz fiel al borde de mí mismo
que ni el viento arrebata, ni la lluvia disuelve,
ni el sol marchita, ni la noche apaga.
Tenue cabo de brisa
que me ataba a la vida dulcemente.
Aquello
que quizá hubiese sido
posible,
que sería posible todavía
hoy o mañana si no fuese
un sueño.


(Ángel González)

Y como dice vuestro admirado Juan Antonio- que seguro que también lo será mío-, a los dos:
Gracias por enseñarme

Mari Cruz dijo...

Querida niña, qué alegría verte navegar siempre con tan acertado rumbo. Sirena de los trazos firmes, cómo envidia el calamar tu tinta...

Un beso enorme.

Mari Cruz Agüera

Anónimo dijo...

Sirena, Rocío.
Deslizándome por sus poesías más recientes encuentro una alta calidad que me lleva a envidiar, de buena fe, al mortal objeto de sus sueños y deseos, a usted misma por atesorar tales sentimientos y sobre todo su capacidad para expresarlo de un modo tan bello.

Renunciar al amor deseado es inmolarse a un dios injusto"

el hombre de la baraja de la derrota dijo...

solamente debo decir algo es BELLO como una mañana de sol como despertar en los brazos del amor solo eso
si no te molesta te invito a visitar mi blog

Rocío dijo...

Mi queridaDiosa, ¡qué preciosidad de metáfora la del calamar! Me gustarán más a partir de ahora.
Un beso grande.



"Renunciar al amor deseado es inmolarse a un dios injusto". Menos mal que tengo doce y siempre podré escoger. Al menos que el dios al que me inmole sea de una justicia tan poderosa, roja y llamativa como la sangre.
Al margen de la cita,Anónimo, agradezco sus palabras, pero no envidie usted a nadie, no es más que poesía.



Al contrario, Hombre de la baraja, gracias por la invitación y por tus palabras. Por allí me pasaré a visitarte.

El lenguaraz dijo...

Al principio me despistó la imagen, pero continué leyendo; cuando se instaló la sonrisa, supe dónde estábamos. Descripción bella y profunda de sitios en los que he estado, pero no habría sido capaz de describir de forma tan clara y bella.

Raquel Fernández dijo...

Rocío: Qué precioso poema.
"Te bebo con las bocas que me faltan,
con las que me sobran..."
Una imagen de una sensualidad desbordante.
Es un enorme placer leerte.
Te dejo un beso grande!

Rocío dijo...

Gracias por sonreír, Lenguaraz

Lo mismo me ocurre con tus versos, Raquel. El placer es grande.
Otro beso para ti.

Ana (...) dijo...

Joder, qué inmenso. Me asombra ahora sobre todo tu capacidad de pasar de esa fuerza desgarrando ahi a esta calidez, me sonó mucho más dulce, anhelante pero dulce.

Rocío dijo...

Ana, mi gran defecto: no tengo término medio. Besos.

Enrique Salvatierra dijo...

Genial, maravilloso, increible, pfff me encanta...Llevaba mucho sin venir por aquí, y vaya si ha sido grata la sorpresa, muxos besos desde Málaga espero que todo vaya bien al otro lado del mar¡¡

Rocío dijo...

¡Qué alegría verte, Kike! Por aquí todo bien y muy bien informada de tus pasos me tienen.
Un beso grandísimo.