sábado, 24 de mayo de 2008

DESMITIFICACIÓN


I

Se resbalan mis huesos, se hacen peces
cuando navego tus profundidades.
Has sido tú la sirena
que ha devorado mi propio grito
y mi voz hundida en tus olas
se oye aún más fuerte
perdonándote la vida.
Si subo a la superficie,
tu balanceo me recuerda
que es allí desde tu fondo
donde mis cantos encuentran
su cadencia cristalina
y sumerjo de nuevo las alas
volando un abismo inagotablemente azul
para mi boca seca.

II

El olor acre del mar
escuece la vida.
Nada traen las olas
sino algas de ausente despojo.
No existe Ítaca.
Sedienta, engulle agua,
sumergida en la desesperanza.
Y Ulises teje soledades,
acunado por sirenas
que nunca le devolverán
la realidad de unos ojos marinos.

III

En vano escalo altos muros
perseguida por la luna;
desafían sus astas mi rutina.
No desespero, no hay retorno,
ni teseos del desconsuelo.
No me oyen.
Los rugidos de la noche
son mansos para la aurora.
Y en la agonía del sueño
persigo a tientas un hilo
y retrocedo de nuevo,
prisionera de la otra
que dentro de mí habita.

7 comentarios:

Caperucito Lorca dijo...

Uf, me ha encantado. Me he quedado empapado de pies a cabeza. Vaya sirena estás hecha, de agua dulce y salada, preparada para resistir en cualquiera de los mares. Muack.

Raquel Fernández dijo...

Rocío: Precioso trabajo. Me encanta leerte. Tus versos son mágicos.

Te dejé un pequeño obsequio en mi blog. Espero que lo aceptes.
Un beso grande.

ybris dijo...

Bello tríptico:
Profundidad que enriquece nuestro vuelo en el agua,
anhelo de patrias inaccesibles,
prisión de nuestra propia impotencia.

Muy hermoso, Rocío. Es un lujo poder leerte.

Besos.

Rocío dijo...

Como la cosa va de tres, os junto en el tríptico de un beso.
Gracias, Caperu, Ybris, Raquel

Víctor González dijo...

Muy bonito viaje introspectivo.
"Prisionera de la otra
que dentro de mí habita"
Todos somos a la vez prisioneros y guardianes del otro que llevamos dentro.
Brsos creativos.

Rocío dijo...

O de los otros, Víctor, que al menos si es uno sólo, lo tenemos más fácil.
Besos.

Víctor González dijo...

Hay ocasiones y según quien en las que uno ya es multitud.
Besos.