
Abajo en la calle
está gris la mañana.
Los escaparates anuncian
rebajas en el deseo,
los coches esquivan
semáforos descoloridos,
mientras los transeúntes de la inercia
omiten el desastre:
la contemplación inmóvil
de un universo apagado.
...
Encima de ti
la luz y yo.
está gris la mañana.
Los escaparates anuncian
rebajas en el deseo,
los coches esquivan
semáforos descoloridos,
mientras los transeúntes de la inercia
omiten el desastre:
la contemplación inmóvil
de un universo apagado.
...
Encima de ti
la luz y yo.
...
26 comentarios:
Genial lo de rebajas en el deseo.
Me ha encantado. Besos
Desgraciadamente, en todos los campos, la ilusión, el universo, se va apagando. ¿Nos agarramos a un clavo ardiendo sabiendo que algún día se enfriará?
Precioso, Rocío, como siempre.
Sí, cada vez es más oscuro y apagado el universo. Y además, nos agarramos a clavos ardiendo que se enfrían enseguida. Pero, claro, siempre queda la luz aunque no haya hecho acto de presencia, y siempre será novedosa.
Precioso, Rocío, como siempre
El principio del universo.
¿O es el final ?
Qué profundo, casi me pierdo. Mientras dure Premios Maritoñi, iré disfrazada de Audrey Hepburn.
Probablemente usted esté entre los blogs más profundos de la blogsfera.
Cosa de la cuesta de Enero, Freud. Besos.
Cuando el día es gris, los colores tienen mucha más fuerza. Gracias, Mucho_que_contar
Mmmmmm, Soportándome. No había visto yo esa lectura, pero tienes razón, se puede interpretar así.
Qué elegante la veo, Maritoñi, con esa mirada como la que no quiere la cosa. Gracias.
Su blog está nominado en Premios Maritoñi 2009.
¡Gracias, guapetona!
Cuando haya visto le peli, agradceré sus comentarios.
Hija, qué cambio!!! Me encanta!!!! Qué novedoso para tu poética.
Una atmósfera muy de Enero ..
Bella manera de romper el gris y lo opaco general. Por el final por el poema. Ambos, universos encendidos.
Un beso.
¿Le he dicho ya que es usted mi pupila favorita?
Grisáceo panorama con rebajas en el deseo y semáforos en blanco y negro.
Menos mal que la luz y el color se encuentran en ese luminoso final:
"Encima de ti
la luz y yo"
Besos.
Ay...
Herma, ¡no sabés qué alegría me das! Tienes que traerme novedades para que yo aprenda, jajaja. ON érrimo
Leí tu comentario en la otra entrada, Pupila, pero te respondo en ésta que es más visible. La pregunta te la respondí por ahí con treinta y tres besos y sí, me imaginé tu confusión. Ya te tengo en Giróscopo (me encanta el nombre...) Un beso.
Mientras la luz no nos ciegue, Máximo...Besos
Dr. Freud, no hay buena pupila sin un buen maestro. Mérito suyo es. :)
Qué seríamos sin esa dualidad que nos equilibra, Ybris Gracias por resaltarlo. Un beso.
Abrazo tu suspiro, Hank...
Hace ya unas cuantas semanas que no te visito, por desgracia, y hoy he releído con calma los posts que me perdí en su día. Realmente magníficos. Éste último me ha gustado especialmente, sobre todo esos dos últimos versos.
Un abrazo.
Esá genial lo de ir conociéndose unos blogs nominados a otros ¿Verdad?
Yo creo que en parte se trata de eso.
Me ha encantado el poema, son palabras que se clavan en mi mente, sin saber muy bien por qué. Precioso.
No te preocupes, Mariel. También yo tengo que ponerme al día...Un beso, guapa.
Maritoñi, y lo que nos estamos riendo...Eso no está pagao, jajajaaa
No todo tiene una explicación, Efter. Me gusta tu visita.
Poema redondo, escrito desde el hondón.
Certero, rapido y doloroso cual dardo de oro.
Enhorabuena.
Aviador, ¿has vuelto? Ahora mismo voy a ver si tu grito ha ocultado al silencio...
Gracias por tus palabras.
Un beso
¡Qué precioso comentario me has dejado en Contra Poeticam, Rocío!
Y estos versos tuyos... Ese "rebajas en el deseo", qué hermosura en la expresión.
"Encima de ti
la luz y yo"
(Este colofón ya deja mudo a cualquiera)
La vida no es lo que se mueve allí afuera ¿verdad?, sino lo que llevamos dentro. Y el colorido de lo que nos rodea lo damos nosotros mismos con nuestra mirada.
Hace mucho que los días grises dejaron de ser, para mí, sinónimo de horas tristes. Y no es que me huyan los días complicados, es que intento correr una cortina para que su tristeza no lo inunde todo.
Por encima de todo, “la luz y yo”.
Gracias por el placer de disfrutar de esta obra de arte.
Esa mudez es la norma general cuando yo te leo, Fermín. Me alegra contagiártela. :)
¡Qué razón tienes, Suri! La vida está dentro. Fuera sólo se ve la punta del iceberg. Gracias por tu visita.
Un sentido de nostalgia y tristeza. De pureza y esperanza.
Hermoso!
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