miércoles, 17 de septiembre de 2008

RAMADÁN




Devuélveme la desgana
si busco tu boca
en esta hora de espera y desesperos.
...
Fuera, el caer de la tarde
hierve amor de hierbabuenas
y la luna ensortijada
va ofreciendo su barriga.
...
Dentro, un mordisco repetido
me recuerda el ayuno voluntario,
la hiriente renuncia a sentirte.


...

18 comentarios:

Juan Miguel dijo...

A riesgo de ser pesado como siempre me encantan tus poemas y también las bellas imágenes con las que los acompañas.

Gracias por haber seguido insistiendo en entrar en mi blog, me alegro de que ya puedas acceder a él y te mando un abrazo muy grande como pago a tu gentil insistencia.

Carlos Becerra dijo...

Rocio...

Es para mi un tema complicado de tratar, me he ilustrado sobre este rito religioso y si bien logre entenderlo, me cuesta mucho asimilarlo.

Sera que soy una mezcla rara de agnóstico y ateo, por ende no practico ninguna religión en forma activa, pero por mas que lo intento no puedo comprender como en la era en la que el hombre intenta pisar Marte, descubrir la cura para enfermedades globalmente letales, conquistar la plataforma oceánica, superar las crisis étnicas, etc... se continúen bajo el concepto tradicional ortodoxo religioso ritos tan desactualizados como este.

Respeto sus creencias y personalmente no las vulnero, pero también exijo que se respete mi pensamiento al respecto, y quien no lo haga caerá en la intolerancia.

Rocio, solo por tener muchos vecinos que profesan esta religión es que deseo a todos ellos paz y armonía en este Ramadán, mas reitero, entiendo pero no comparto.


Tu obra poética es bella y talentosa como siempre mi reina !!!

Atte.
CarlosHugoBecerra.

DOCTOR VITAMORTE dijo...

Ayuno voluntario de amor, mientras dure el sol.
Pero bajo la luna: amor de hierbabuena.
El deseo contenido, la espera, hace más fuerte el deseo del encuentro

terry dijo...

Rocio, su poema me ha dibujado el nombre de un amor platónico, que de apellidos lleva, la suave brisa de la luna. Bella sensibilidad de Rocio.

Lúzbel Guerrero dijo...

El sol ya se ha puesto, ¡a por él!

Sunion30 dijo...

En el hambre uno encuentra su purificación, la limpieza de vaciarse para volver a renovar un amor o dejarlo marchar a ritmo de olas en los escollos.

Y en la renuncia uno siempre vuelve a encontrarse.

Casi puedo sentir el vacío de luna.Genial Rocio.

Besos, J.

cuquita dijo...

¡¡¡Qué maravilla!!!Es una preciosidad de poema.
"Amor de hierbabuenas",qué sentimiento me dan esas tres palabras.El olor a hierbabuena me recuerda a estar todos juntos en navidades tomando té,así como a una chica que estuvo en Melilla y ahora vive en Antequera,a la que quiero como si fuera de mi familia.
Mientras,rompo el ayuno con un poco de chuparquía(dulce moruno)que le sale tan rica a mi madre.
Un saludo.

Víctor González dijo...

Ay! ese magma que nunca está tranquilo, el ser o no ser, el amar o su contrario siendo al reves.
Besos creativos.

Anónimo dijo...

Llegó el tiempo de renunciar a uno mismo. Todo por ti. Por ser la más fiel. Por ser la más buena. Por ser la más guapa. Un beso (que algún día -espero- toque tu boca) desde aquí, Erópolis. Muá.

Rocío dijo...

Juan Miguel,desde ,mi ordenador aún no puedo, pero me busco la forma de poder leerte y, sobre todo, escucharte, artista. Besos.

También yo las respeto, Carlos, aunque no las comprenda. No obstante, me siento influenciada por esas costumbres por vivir donde vivo, como tú. Mis cariños.


La luna es mágica, Doctor Vitamorte, y con su luz se pueden cumplir todos los sueños. Un beso.


Mi Ramadán quiere un Banquete platónico, Terry. Bajo la luna o a goterones de sol. Tanto da. Gracias.


Y qué guapo está en lo oscuro, Luzbel. Persigámoslo...

Rocío dijo...

Joan, eso es lo malo que tiene la renuncia, el encuentro con uno mismo. Eso puede originar la peor de las batallas. Precioso lo del "vacío de luna".
Un beso.


Cuquita de mis entretelas, a mí no me cabe hoy ni un dulce, pero he comido un cuscú buenísimo.
On.


Tranquilo, nunca, Víctor, cierto. Besos.


Gracias, Anónimo de mirada salvaje. Beso tus ojos, ;)

Máximo Ballester dijo...

Si tan sólo el mordisco mordiera la renuncia y se la comiera hasta la última traba, hasta el último huesito de silencio...
Muy buenooo.

Un abrazo.

Carlos Becerra dijo...

Rocio, mi reina melillense...

Hice una gran gala de premios en mi blog y eres feliz poseedora de uno de ellos, pasa a buscarlo y disfrútalo mucho, yo los he otorgado con mucho aprecio.

CarlosHugoBecerra.

Rocío dijo...

Parece fácil, ¿verdad, Máximo? A ver si es capaz de morder al silencio para que grite.
Abrazos.

Gracias, Carlos. Allá voy a verlo. Un beso grande.

bloodycry dijo...

Simplemente (si es que se puede usar esta palabra para definir semejante obra de arte) espectacular.

Me encanta.

Rocío dijo...

Bloodycry, después de haber leído cómo escribes, más me encanta a mí que te encante.

Gracias.

Pupila dijo...

"y la luna ensortijada/va ofreciendo su barriga" que bueno este poema Rocío, me gustan más así sin rima ( o al menos no la percibo fácilmente).

Rocío dijo...

Pupila, gracias por tu visita. En cuanto a la pregunta que dejaste por ahí abajo, treinta y tres besos te mando
;)