domingo, 24 de enero de 2010

FUENTE



... Te bebo de a poquito y dan un salto
mis pies bailando un trance con la vida.
En agua somos desde la venida,
después dijeron hágase el asfalto.

Y vino luego el suelo y el basalto
y la arena de la playa en ti dormida,
la duna del desierto una suicida
pensando tu cascada allá en lo alto.

Por eso yo te bebo en dos buchitos
que envuelven a mi sed de tu frescura:
con uno van saciándose apetitos,

el otro me retorna a la hermosura,
origen primigenio de los ritos.
Y todo lo demás, literatura.
...

6 comentarios:

Konrad VH dijo...

Que alegría darse un paseo por aquí y encontrar sonetos como estos (que ya sabes que son mi debilidad =P).

Así se olvida uno de todas las cosas, porque por un lado están las cosas de este mundo, "y todo lo demás, literatura".

Sigue escribiendo, que así se sonríe uno por lo bajo. =D

Qwerty dijo...

...Como el agua de mi fuente.
Decirte que este soneto es extraordinario desvirtuaría su intención de restarle importancia a la literatura ante lo primigenio, que nos hace "agua desde la venida".

Así que me callo y no te lo digo.

Me has dejado boquiabierto, de verdad te lo digo.

David Vegue dijo...

Siempre me gustó que el prefijo -eros, en la construcción de palabras, pudiese significar, entre otras cosas, lugar, como cenicero -el lugar de la ceniza- o merendero -el lugar de las meriendas-, etcétera. Y pensando así, me encanta que tengamos una de esas palabras intraducibles del latín al español, como "eros". Qué signifique únicamente "el lugar·. Más místico imposible. Siempre pensé que la pregunta mística por excelencia era el dónde, el lugar, por aquello de que los místicos hacen del amor su lugar en el mundo. Y ahora uniendo todo esto: trabajé durante dos años en un lugar que se llamaba Fontiveros, el lugar de las fuentes. Pensé que el lugar donde pasaba gran parte de mi tiempo no podía tener mejor nombre que el lugar de las fuentes. Me gusta que las personas también podamos ser el lugar de las fuentes.

Rocío dijo...

Konrad, pocas cosas hay más bonitas que una sonrisa. Gracias :)


Gracias por lo que no dices, Qwerty, jaja. Un beso muy grande.


David, me encanta la unión que haces. Ahora le añado la H y nos queda Hero, sacerdotisa de Afrodita en la que confluyen el amor y el agua de esa fuente de mar que lo separa de su amado y a la vez lo une a él, porque esas olas que él recorre cada noche es el -ero donde vivir el eros.
Besos.

Ramón Simón dijo...

"devuelvo al mar las voces de tu nombre,
la voz a ti debida"
Saludos.

Rocío dijo...

Gracias por tu visita, Ramón, y por unir "La voz a ti debida" a mi voz. Ése, junto con "Razón de amor", me descubrieron las ganas de leer poesía cuando era una adolescente.
Saludos.