miércoles, 24 de junio de 2009

BRINDIS


¿De qué huyes?

Te agarras a la tarde
que escapa por el último rayo
anaranjado de hastío
sin que diga aquí estoy yo.
También yo hablo lejos de palabras
temerosas de ti y de tus respuestas,
tímidas en el silencio desbordante,
agujas bajo el pecho a vida o muerte
que rejonean las pasiones de tu abrazo.

Ahí la serenidad de mi deseo
que lame tu boca taciturna,
suspirando en cada beso inexistente
lo que pueden ser mil formas
para decirme te amo.

No temas:
ya se oculta el sol
y los pájaros callan
sus jolgorios traicioneros.
Ven, dame tu mano,
sólo hay en mi boca
la eternidad purpúrea
de una copa de vino.


13 comentarios:

MOMENTOS DE LA VIDA dijo...

Muy bello poema!!! te dejo un gran beso!!

David Vegue dijo...

Tu mano (de vino) en mi copa (de vino), tus duchas en el 14, mis números bañándose cuando nazco de la espuma. Y así brindamos.

Rocío dijo...

Gracias, Momentos de la vida. Otro para ti.

David, con el vino de tu poesía brindaría 14 veces 14.

ybris dijo...

Dicho así nadie huiría ni temería.
Si no es el por el temor al rejón de las pasiones que a veces despiertan los abrazos.
Algo hay de inevitable en ciertas bocas con sabor a la eternidad purpúrea de una copa de vino.

Una belleza de poema.

Besos.

*B dijo...

que bonitoo

NoSurrender dijo...

Como decía Calamaro: Mozo, sírvame la copa rota, quiero sangrar gota a gota el veneno de su amor.

Brindemos por el propio vino.

Mario dijo...

Qué gran error hablar mientras se sostiene una copa de vino. Hablar es más para la cerveza. El vino es para sentir.

Julián Nailes (July) dijo...

Bufff por fin llego a tu blog en mi sesion lectora! jejejeje.

Me encanta! ;)

Un bezZzzz y wenas vacaciones! o descanso si como yo las disfrutas en casa :)

Bezzzzzz

Anónimo dijo...

ya toca escribir algo (Il vivo)

Konrad VH dijo...

"También yo hablo lejos de palabras
temerosas de ti y de tus respuestas,"

Este par de versos es sencillamente perfecto. Y quien pudiera brindar siempre con tanta música dentro. Enhorabuena, tus versos siempre son capaces de generar una extraña calma en mí. Sigue así.

Rocío dijo...

Después de un largo paréntesis en el blog, vengo a daros las gracias por vuestra compañía. A ver si pasa la racha de "abandono" que trae el verano y regreso pronto.

Muchos besos a todos.

Fermín Gámez dijo...

La eternidad de una copa de vino, incitación y tiempo.

Anónimo dijo...

Ahí la serenidad de mi deseo
que lame tu boca taciturna,
suspirando en cada beso inexistente
lo que pueden ser mil formas
para decirme te amo

¡Qué razón!